Un pueblo blanco ideal para el ecoturismo, talleres rurales y amantes de la montaña.

Ojén ofrece una experiencia de desconexión total. Situado en la montaña, es el lugar perfecto para actividades al aire libre, conocer la artesanía local y disfrutar de festivales flamencos tradicionales.
Hay senderos que llevan a miradores con vistas al mar y rutas por el bosque para ver la fauna local como la cabra montés.
Sí, el pueblo es famoso por su festival de flamenco en verano y las fiestas populares de otoño.
Existen pequeños talleres locales donde se puede aprender sobre la elaboración tradicional de aceites y productos derivados de la sierra.